Cuando Todo se Cae, ¿Quién Eres?
Hay preguntas que llegan suave…
y otras que llegan como un terremoto.
La que marcó este episodio del podcast fue simple, pero brutal:
“Si mañana perdieras todo lo que haces, todo lo que tienes y todo lo que te define… ¿quién eres?”
En nuestra cultura —y en nuestras propias vidas— solemos presentarnos por lo que hacemos:
Soy mamá.
Soy empresario.
Soy arquitecta.
Soy diseñador.
Soy pastor.
Soy fundador.
Soy dueño.
Soy profesional.
Pero, ¿qué pasa cuando la vida cambie de temporada…
y todo eso desaparezca?
La crisis que no vimos venir
Cuando dejamos Colombia, dejamos más que un país:
– la empresa
– la casa
– el ministerio
– los títulos
– la vida social
– los roles
– los animales
– lo conocido
– y finalmente… hasta un apellido
Y ahí llegó la crisis.
¿Quién soy cuando ya no tengo nada de lo que me hacía “yo”?
¿Quién soy sin mis logros, mis roles o mi pasado?
Y después vino la adopción de nuestro hijo.
Y ahí Dios habló.
La adopción nos reveló nuestra identidad eterna
Cuando la corte declaró:
“Este niño ahora será conocido como hijo.
Heredero.
Portador de un nuevo nombre.”
Entendimos que eso es justamente lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz.
Él nos adoptó.
Nos dio un nombre nuevo.
Nos dio identidad.
Nos dio propósito.
Y entendimos algo más profundo:
Lo temporal cambia.
Lo terrenal se mueve.
Los roles terminan.
Las temporadas cierran.
Los hijos crecen.
Las empresas quiebran.
Las casas se venden.
La vida da un vuelco.
Pero hay algo que jamás cambia:
Somos hijos de Dios. Escogidos. Conocidos. Sellados. Amados. Herederos.
Ese es el único lugar donde nuestra identidad está segura.
La pregunta que te cambia la vida
Si mañana:
– ya no fueras mamá
– ya no fueras esposo
– ya no tuvieras tu profesión
– ya no vivieras donde vives
– ya no tuvieras tu iglesia
– ya no tuvieras tus cosas
– ya no tuvieras tu apellido
¿Seguirías sabiendo quién eres?
Si tu identidad depende de algo que puede cambiar,
entonces tu alma siempre va a estar inestable.
Pero si se ancla en Cristo…
todo cambia sin que tú te pierdas.
La clave: no aferrarte a lo temporal
La Biblia dice que Jesús:
“No consideró ser igual a Dios como algo a qué aferrarse…
sino que se humilló…
y Dios lo exaltó.”
Jesús mismo eligió soltar lo temporal para abrazar lo eterno.
Él es el modelo.
¿Qué significa tener identidad en Cristo?
Significa que:
✔ Lo que hago no me define
✔ Lo que tengo no me sostiene
✔ Lo que pierdo no me destruye
✔ Mi valor no cambia
✔ Mi propósito no depende de mi desempeño
✔ Mi vida está en manos de alguien que no cambia
Por eso:
Puedo ser excelente esposo, excelente mamá, excelente profesional…
pero sin que eso sea mi identidad.
Mi identidad es Cristo.
Todo lo demás es una bendición, no una base.
Solo cuando entiendo quién soy… puedo vivir lo que fui creado para hacer
En el próximo episodio hablaremos de:
– dones
– talentos
– propósito
– cómo se activan
– cómo discernirlos
– cómo vivirlos sin agotarte
– cómo saber para qué te creó Dios
Pero todo empieza aquí:
Con saber quién eres.
Con soltar lo temporal.
Con aferrarte a lo eterno.
Te dejo con una frase que marcó este episodio:
“Si lo tengo a Él, lo tengo todo.
Si no lo tengo a Él, no tengo nada.”
Escucha el episodio completo aquí:
👉 En El Silencio Podcast
https://www.enelsilencio.com/podcast